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La segunda vida de nuestros objetos

14 Ago , 2017  

bejuco

Los mexicanos estamos acostumbrados a usar cinta adhesiva para todo lo que se rompe en nuestro hogar, darle un buen golpe con la palma de la mano a los aparatos eléctricos, o ingeniárnosla para que nuestros objetos consigan una segunda, tercera o hasta cuarta vida. Porque reemplazarlos — ni se diga — siempre se puede arreglar lo que está roto, no hay necesidad de gastar más de lo debido.

restaurar-muebles

Eso está bien para algunos objetos, ¿para qué comprar otro iPhone?, cuando puedes arreglar la pila, la pantalla, o lo que se haya descompuesto, por una décima parte de lo que uno nuevo costaría. Lo mismo pasa con otro tipo de cosas que están a nuestro alrededor, y con las que convivimos día a día. Principalmente los que se encuentran en nuestro hogar.

Es decir, es fácil reemplazar una pluma que se descompuso en lugar de arreglarla, ya que ésta tiene un costo muy bajo. Mientras que un mueble no es fácil estar comprando uno nuevo cada vez que se manche o se rompa algo de él, por eso preferimos restaurar muebles, en lugar de adquirir nuevos y terminar endeudados innecesariamente.

Es un movimiento bastante inteligente —a mi parecer — porque de esta manera se ahorra para nuevas cosas, que después se romperán, pero que en ese momento son necesarias, o hasta para inversiones que en un futuro generarán frutos.

Algunas veces podemos restaurar muebles por nosotros mismos, sin embargo, en otras ocasiones se necesita de la ayuda de profesionales. Claro, esto dependiendo del daño que se tenga o del material de nuestro objeto. Por ejemplo, no es lo mismo la reparación de muebles de madera que la de bejuco, son procesos completamente distintos y por ende su tratamiento se debe respetar para que se conserven adecuadamente.

Este tipo de prácticas —de restaurar muebles — se ha popularizado en gran medida. Hasta existe la restauración de mobiliario extremadamente viejo, pero que se llama vintage, y son precios muy, pero muy elevados.

Pero esto demuestra que todo puede tener una segunda oportunidad de seguir luciendo, y que está bien que cada objeto tenga una segunda, tercera o la vida que queremos. Todo es cuestión que sepamos arreglar, o saber acudir a la ayuda de profesionales que tengan la experiencia de lograr lo que nosotros solos no podríamos. No olvides compartir esta nota en todas tus redes sociales, y muchísimas gracias por leerme. ¡Hasta la próxima!

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